El tiempo requerido para completar una endodoncia puede variar dependiendo de varios factores, como la complejidad del caso, el tipo de diente afectado y el número de visitas que se necesiten para dar por concluido el procedimiento. En general, una endodoncia se puede realizar en una o dos visitas a la clínica dental. A su vez, cada visita puede durar entre 50 y 60 minutos.
Para dientes con una anatomía relativamente simple, como los incisivos y los caninos, el tratamiento puede ser más rápido, ya que a menudo se completa en una sola sesión. Sin embargo, las piezas dentales con varias raíces y conductos radiculares, como los molares, pueden requerir dos visitas al dentista.
Por lo general, en la primera visita se elimina la pulpa infectada o inflamada, se limpian los canales radiculares y se rellenan con un material de obturación. En la segunda visita se sella permanentemente el diente para evitar la entrada de bacterias desde el exterior y prevenir futuras infecciones.
Adicionalmente, y en la mayoría de los casos, resulta necesario colocar posteriormente una corona para proteger la estructura del diente y devolverle su completa funcionalidad. Otra opción de tratamiento que cada vez se utiliza es la incrustación. Su principal ventaja es que debilita menos el diente al no tener que rebajar la pieza dental para su colocación.